Es una torre medieval, almenada en tiempos de la fortificación existente, rebajada en altura en el siglo XVI y añadido el tejado. Reaprovechada para las Juntas del Linaje.

Joseph González Tejada, en su libro Historia de Santo Domingo de La Calzada, Abrahan de La Rioja, menciona una primera construcción cuando Cindasuinto y Sancha, hijos del Rey Suintila y su mujer Theodora, hija del Rey Sisebuto, a la muerte de su padre (después de haber sido despojado del reino por Sisenando):
"...se retiraron a los Cántabros Beros, oy Cameros, confiando, que el Conde Gonzalo, Señor de aquella Montaña, los ampararía por la grande amistad que tuvo con Suintila su padre. Hízolo assí Gonzalo, como tan grande Príncipe. Dioles para vivir la jurisdicción de Valdosera,...y entre él y los Príncipes, hermanos, fabricaron un Castillo con el mismo nombre en dicho año seiscientos y treinta y quatro (como dizen el Chronicón á nombre de Auberto Hispalense, y el Maestro Argaez), para vivienda y defensa de los dos Príncipes."
Tal vez fuera rehecha, ya en piedra, durante el reinado de Alfonso I, el Batallador, Rey de Aragón, por ser un lugar estratégico y muy protegido, y pudo servir para el dispositivo de la reconquista de Soria pues desde su puerta antigua (hoy ventana) orientada al norte, se divisa hasta el valle del Ebro y otras poblaciones de la sierra, que podían comunicarse mediante fuego y humo.
En 1723, por su mal estado, se reforma y se abren los actuales balcones, se amplia la puerta, modifican ventanas retirándose dos escudos que había sobre ellas y que se describen en ejecutoria de Sáenz de Cenzano, por la visita del Alcalde de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, que hace la vista de ojos, y que fueron sustituidos por el actual. Se mantienen algunas flecheras.
De planta cuadrada (13 por 13 metros), con muros exteriores de un metro de grosor y otro igual que divide el espacio interior por la mitad, de mampostería, sillarejo y esquinazos de sillería con dos plantas marcadas por cornisa de placa, vanos adintelados y escudo en alabastro al centro de la portada con las armas del Solar, muy del principio del siglo XVIII.
En el mencionado escudo de alabastro, además de la descripción que del Blasón se realiza en otro lugar de esta página, hay que añadir que está flanqueado por tenantes iguales, afrontados, guerreros armados de picas, superados por tenantes iguales y afrontados, guerreros de medio cuerpo tocando el tambor, y en punta por tenante una cabeza de sarraceno (de su color), y por soporte de éste un oso pasante, atado a una rama de un tejo con una cadena (todo ello de su color), y los dos primeros tenantes sobre soportes de oso y volutas cada uno (de su color).