Iglesia

Tal como la describe J. G. Moya Valgañón en su trabajo (inédito) APUNTES PARA LA HISTORIA DEL ARTE EN VALDEOSERA, Logroño 1989.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

La planta es de una nave rectangular, de dos tramos, con una capilla mayor cuadrangular, más ancha que aquella por el lado del evangelio, con brazos poco profundos y cabecera ochavada de tres paños.

Los muros son de sillarejo cortado a martillo, reforzado por cuatro estribos marcando los tres paños del ábside. Son prismáticos, rematados en talud chapado muy por debajo de tejado y llevan dos dejas ataludadas. Su parte superior va realizada con mampostería arrimada con pies de madera para soporte del tejado.

El exterior lleva adosado al norte el cementerio, y al sur la antigua casa rectoral y escuela, esta última sustituyendo a un pórtico para construirla.

El interior está enfoscado. La nave lleva bóveda de cañón apuntado, seguido, apeando en dos arcos de medio punto que arrancan directamente de los muros, la capilla mayor se cubre con una cúpula rebajada o baíde sobre cuatro arcos de medio punto, sirviendo los laterales de embocaduras de las capillas, y se acusan simplemente por fajas cajeadas de yesería con decoración de ondas, decoración que aparece también en la base de las pechinas. El ábside lleva bóveda de horno y pinturas de los cuatro evangelistas, fechadas en 1839.

Hay una ventana rectangular, abierta postizamente en el muro lateral de la epístola en la cabecera, con durmientes de madera. Otra hay en el centro a los pies.

La portada antigua estaba en el penúltimo tramo al sur. Era de medio punto con impostas abiseladas y ahora es embocadura de una capillita para batisterio.

El ingreso actual es por un hueco rectangular con dintel de madera, abierto excéntricamente en el muro de los pies, bajo la torre.

Está situada en el ángulo noroeste de la nave, aprovechando dos de sus muros para su asiento. No presenta más cesura en estos para delimitar cuerpos que dos impostillas en el alto en el que hay dos huecos de campañas en arco de medio punto hacia los pies y otro hacia sur, todos ellos sin ningún topo de encapitelado que separe la jamba del arco, cuya rosca es de ladrillo.

Quedan restos del coro alto de madera en el último tramo, desde el que se accedía a la torre.

De todo lo dicho se deduce que estamos ante una iglesia medieval rehecha endiversas ocasiones.

La nave con cañón corrido y la portadilla de medio punto, indican una obra de tipo románico, que habrá de relacionarse con el románico serrano del tipo de las iglesias de Larriba, Montalbo, Zenzano, El Collado, Robres, etc..., que son construcciones tardías, de hondo sabor popular, probablemente realizadas muy avanzado el siglo XIII o incluso después, de lo que sería testimonio el ábside ochavado con estribos bajos que presenta ésta y es relacionable con el gótico del siglo XIV. Ello le presta un estimable valor, al ser tan raras las manifestaciones del románico popular en la sierra camerana, desaparecidas al reconstruirse sus iglesias en el siglo XVI.

Luego, en la edad moderna, se trataría de adecentar y ampliar realizando la nueva capilla mayor, cuyo eje no coincide con la nave.

Sabemos por documentos escritos, que hacia 1595 el cantero Pedro del Río y el yesero Villativa construían la sacristía; que en 1593 se hacía el sagrario por Juan de Vidaje, y que entre 1612 y 1614 el carpintero Martín de Arandía rehacía los tejados de la capilla mayor; capilla mayor que desaparecería pronto, pues entre 1622 y 1630, Domingo de Larrañaga, cantero que interviene en otras obras serranas de la época (Laguna, Ajamil, etc...) construirá otras, probablemente la actual, dado el sistema constructivo que presenta, de forma que en 1635 se realiza el retablo mayor y hacia 1656 los laterales.

De todas formas su aspecto actual y yeserías, corresponderán a un arreglo general de finales del siglo XVIII.

Pero tales noticias no alcanzan prácticamente a lo que más nos interesa, pues los libros de fábrica no van más allá de 1593.

Y debió ser en el siglo XVI cuando la vieja espadaña fue cegada y recortada para construir la actual torre y cuando se reforzó el cañón de la nave con los arcos fajones existentes.

Por último, reformas del siglo XIX y XX, traerían la ventana de la cabecera de la Cilla o granero, que se colocó sobre el ángulo suroeste de la nave, tras el pórtico, y más tarde la sustitución de éste por la escuela, que obligó hacia 1940, a cegar el ingreso primitivo y abrir el actual.

Pila Bautismal

En forma de copa, semiesférica en su interior, con grabados de ocho cruces, ocho escudetes, un castillo, un caballo con gualdrapas y una cruz gamada, alternados, en su cara exterior, quizás del siglo XIII, por la similitud de las utilizadas en la época de escudos, cruces, cruz gamada en las Cántigas, castillos en algunas monedas y caballo en el retrato de Alfonso X el Sabio, aunque puede ser de hacia 1500.

"De una rudeza excepcional, pero grandiosa en su barbarismo..., única en la región"
(según J. G. Moya Valgañón)

Lápida

Según la tradición, sobre el lugar donde estaba la lápida, se construyó la iglesia que menciona Joseph González Tejada en su descripción del Castillo fabricado en Valdosera por el Conde Don Gonzalo - heredero directo de los Duques de Cantabria - y los hijos del Rey godo Suintila, Cindasuinto y Sancha:

"...y en la Iglesia, que también labraron junto a él, pusieron una piedra con el siguiente Epitafio, que oy se conserva, y lo declara todo bien descifrado."

O
ANTESV
ATORN
ISERANI
ANXV

Se tiene noticia documentada de que en el año 1700 estaba empotrada en la iglesia. Después empotrada y enmardada en madera, en la pared de la Sala de Juntas de la Casa Solar del Linaje. En pizarra, de aproximadamente 70 por 28 centímetros, con perfil de figura humana en la parte superior y leyenda incisa cuya transcripción dice así:

"Ante Suintila, Stator antiquae, Serraniae, anno quinto dezimo"

Que en español actual significa:

"Antes de esta fabrica Suintila fue el Júpiter de la antigua Serranía, en el año quince"

Urbano Espinosa en su obra Epigrafía Romana de La Rioja dice:

"Las estelas de Grávalos, Munilla, San Vicente de Munilla y Valdeosera, muy parecidas formalmente, están emparentadas con ejemplares sorianos de Velosillo, Yanguas y Vizmanos; estamos en un territorio atribuido tradicionalmente a los Pelendones."

"La onomástica es bien conocida en la región riojana misma y en la circundante. Una estela de Vizmanos (Soria), que pertenece al mismo grupo que ésta de Valdeosera, añade a la semejanza formal del monumento, la identidad de la onomástica (Antestia Serana). Seguramente tenemos en ambos testimonios a miembros de la misma familia. La ausencia de la invocación D. M. en la inscripción de Valdeosera orienta la cronología a finales del siglo I o principios del II; puede ser contemporánea a la de Vizmanos."

Campanas


Son dos, procedentes de la torre de la iglesia. La pequeña, es la más antigua, posiblemente del siglo XVI. La segunda, y más grande, con inscripción, se obtuvo al refundir la existente, que se había rajado, y conseguir otra del mismo peso y tono, a finales del año 1899.

Hay una tercera campana, de menor tamaño que las anteriores, donada en el año 1998 por el entonces Alcalde Mayor, Don Luis Pinillos y Lafuente, cuya función es la de convocar a los diviseros, con su tañido, a Junta General.

Fuente Medieval

En las afueras de la Villa, hacia el norte, existe una fuente construida en época medieval a base de lajas pizarrosas, aunque haya perdido su frontis y la forma actual pueda ser del siglo XVI.

Continuando el camino que conduce a esta fuente hay un lavadero, también de lajas de pizarra, reformado en época reciente, que ha sido utilizado hasta finales de los años sesenta, en que el último vecino, Don Julio Martínez Íñiguez y su familia, abandonaron el lugar.